¿Cómo perdonar?
(Por Laura Rangel Salcedo)
El perdón tiene más
que ver contigo que con la persona o el daño que te hizo. Es un proceso que
tarda si quieres que sea auténtico. Pero, ¿por dónde empiezo a perdonar? Este
es un resumen del proceso por el que he pasado para llegar al perdón. Pruébalo
y en el camino, adáptalo a lo que te dice tu intuición, no a lo que te dice tu
ego. Puede que no sea una receta universal, pero no pierdes nada con
intentarlo, a mí me ha funcionado con la única condición de que te digas la
VERDAD a ti mismo, a nadie más, sólo se sincero contigo y no te digas mentiras.
Verás, el daño
causado está en el pasado y el pasado no se puede cambiar ni borrar. Puedes
pasar el resto de tu vida en decepción, enojo y dolor por algo que ya pasó y no
se puede cambiar, o puedes actuar sobre lo que aún no sucede y que sí puedes
cambiar. Recuerda que TÚ eliges cuál de estas opciones quieres para ti.
Analiza por qué la
persona te dañó, es decir, qué quería obtener, llega hasta el fondo del
"¿para qué?" ¿Qué ganaba, qué hacías tú allí, que no hiciste, etc.?
cuando comprendas a la persona y sus razones, comprenderás que es un alma
enferma, ya sea de odio, ego, soberbia, envidia, miedo, culpa, etc.
Luego verás que es
falso que TU vida esté arruinada por un sólo hecho, que además no hiciste tu
sino esta alma tan enferma y verás, que no hay nada que puedas hacer para
ayudarle, verás que nadie puede hacerle ver sus errores y eso es peor porque
además de enferma, es un alma ciega que se niega a ver la verdad, se revela.
Reconoce y acepta
que esto no es personal, no eres la persona tan exclusiva que pensabas, porque
esta alma enferma y ciega daña a más personas, es decir, no era personal contra
ti, más bien es consecuencia de su enfermedad y su ceguera, dañará a todo el
que se ponga en su camino y no lo vea... igual como lo hiciste tu.
Hablando de lo que
hiciste tú, este paso es muy importante ¿Qué hiciste o no hiciste tu? ¿Por qué
estabas en su camino? ¿Qué hacías allí? ¿Por qué no te quitaste? Perdónate
tú por cruzarte en su camino y no quitarte a tiempo antes de que te hiriera,
perdónate tú por no darte cuenta que era un alma enferma y ciega a la que no
podías ayudar antes de que te hiciera daño. Perdónate por ignorar a tu
intuición cuando te dijo que algo estaba por suceder, perdónate por tu
inocencia o por tu maldad, PERDONATE TÚ primero, por cualquier cosa que hayas
hecho, acción o inacción.
Luego compadece al
alma enferma, pero no le tengas lástima. La compasión es de buena fe, tenle
compasión porque estás viendo cómo se equivoca una y otra vez, cómo se le
acumula el karma y nadie puede ayudarle, cómo se auto sabotea, se autodestruye,
se estorba a sí misma y no lo ve porque no quiere. Verás que la única manera en
que algún día pierda la ceguera, es que abra los ojos, verás que lo único que
necesita es QUERER abrirlos, verás que se empeña en mantenerlos cerrados, casi
por necedad, por rebeldía.
Luego perdónala,
porque no quiere ver la verdad, porque al andar con los ojos cerrados, choca y
pisa a otras personas, perdónala por cometer ésos errores que ni siquiera
reconoce, perdónala porque tu puedes continuar a pesar del daño que te ha
hecho, porque este daño te ha dado lecciones y la gran oportunidad de
experimentar y vivir el proceso del perdón, perdónala porque tu sí ves con
claridad porque si la llevas cargando, te pesará en el camino.
Perdonarla no
significa que te sometas a una situación de abuso, ni que permitas que te haga
daño de nuevo. Tampoco significa que esta persona está arrepentida ni que
quiera tu perdón, vamos, ni siquiera admite su error. El perdón no se
trata del alma enferma que te agravió, se trata de ti, de tu capacidad para
perdonarla en tu interior, aunque ésa alma nunca lo sepa, nunca lo pida y no se
arrepienta.
No volverá a
dañarte porque tú ya sabes que está enferma y que no ve, tú aprendiste de TUS
errores y te perdonaste, tu sí puedes ver y por eso tú serás quien evite que se
repita.
Todo lo anterior
está en tus manos, en tu cancha, en tu corazón, no depende de nadie más y por
eso, sólo por eso, ES POSIBLE. Personalmente pienso que no hay personas
propiamente malas, sino almas enfermas de rebeldía para ver si su rebeldía
funciona, no conocen las leyes del universo y por eso se atreven a revelarse,
al final, las leyes universales (como la gravedad) funcionan igual para los
rebeldes y ciegos que para todos los demás.
Espero que te sirva, recuerda tener paciencia,
es un proceso de reflexión profunda que lleva tiempo. Recuerda decirte la
verdad, esto no es para que quedes bien con nadie, esto es para ti y sucede
dentro de ti, nadie lo puede ver... no te digas mentiras porque allí está la
ceguera.