Una persona de 70 años ha dormido 27, de los cuales
5 ha soñado. La mayoría de las personas recordamos fragmentos de los sueños y
ocasionalmente algún detalle importante, pero casi todos hemos tenido la
sensación de que los sueños nos quieren decir algo, que debe haber algo más
allá de la percepción física del mundo; los sueños pertenecen al terreno donde no llegan la razón
ni los sentidos, lo cual confirma que existen otras formas para percibir la
realidad fuera de los límites del tiempo y el espacio, lo que pasa es que no
sabemos cómo ni por qué es así. Lo que sí sabemos es que soñar es una fuente
inagotable de información sobre nosotros mismos, aunque no pueda explicarse de
forma racional, es seguro que prestarles atención ayudará a entendernos a
nosotros mismos, nuestros deseos, culpas o miedos.
Los sueños son
pensamientos oníricos, una ventana al inconsciente donde se ocultan
sentimientos y necesidades. Son un viaje
a lo desconocido, sin embargo, los avances en la psicología moderna han llegado
a la conclusión de que son de enorme ayuda para la creatividad y sobre todo
para resolver problemas. Hay que saber
escucharlos para encontrar la relación directa con los retos a los que nos
enfrentamos en la vida de vigilia. La naturaleza humana es creadora y no sólo
receptora o víctima de los sucesos de la vida, por lo que también somos autores
de nuestros pensamientos, aún estando dormidos, por eso los sueños se
convierten en el enlace entre nuestras dos existencias, la consciente y la
inconsciente para producir una vida más creativa y libre.
Comprender los sueños no es tarea fácil puesto que
hay muchos factores a tomar en cuenta, desde para qué y cuánto dormimos hasta
las etapas del sueño y los aspectos fisiológicos durante de cada una, pasando
por nuestro estado actual físico, mental, emocional y espiritual, así como las
circunstancias que vivimos. También hay que considerar el aspecto simbólico, ya
que algunos símbolos tienen un carácter cultural cuya interpretación es casi
universal, sin embargo, hay símbolos que representan cuestiones particulares en
cada persona. Por ejemplo, el perro es
el compañero más fiel para el hombre simbolizando amistad y fidelidad, aunque
para quien haya tenido una experiencia negativa, represente peligro.
Para casi
todos, dormir es una experiencia placentera que nos ayuda a recargar
baterías, aunque en la antigüedad se pensaba que dormir sirve principalmente,
para soñar, o sea, que los sueños no son consecuencia de dormir, sino la razón para
dormir. La ciencia distingue tres clases de sueños: de reajuste, de
satisfacción y premonitorios. No todos los sueños pueden analizarse bajo el
mismo patrón, en la interpretación de un mismo el resultado varía según las
circunstancias y momento personal del soñador, incluso el mismo sueño en la
misma persona puede interpretarse de forma distinta debido a estos factores.
Lo cierto es que la humanidad se ha visto
beneficiada por los que escucharon su sueños, tal es el caso de André Bretón,
Salvador Dalí, Carlos Castaneda, F.A. Kekulé quien descubrió la estructura
molecular del benceno, R.L. Stevenson autor de "El extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde", Mahatma Gandhi,
Alejandro Magno, Constantino el Grande, Charles Dickens, E. Howe inventó la
máquina de coser, Niels Bohr descubrió la estructura del átomo, Paul McCartney,
John Lennon, Sócrates, entre muchísimos otros, llevaron sus sueños a la
realidad.
En los sueños suceden cosas extraordinarias, puede
que conozcas a alguien que haya soñado acontecimientos antes de que sucedan o
que te haya ocurrido a ti mismo ¿cómo se explica? La ciencia aún no tiene la
respuesta, pero el hecho está allí y, aunado a los experimentos en laboratorios
especializados, han arrojado resultados muy interesantes.
Muchos de los sueños premonitorios arrojan
información trágica, desastres y accidentes que además están relacionados con
la persona que sueña, aunque muchos han encontrado grandes verdades y buenas
noticias. Algunos investigadores se preguntan si los sueños premonitorios se
deben al carácter excepcional del soñador, o si solamente es evidencia de que
los humanos recordamos una mínima parte quedando, perdido en la memoria, un
infinito de misterios por descubrir.
Existe una técnica que puede ayudarnos a promover
estas experiencias. Consiste en llevar un registro fechado de nuestros sueños
elaborándolo al despertar, anotando la mayor cantidad de detalles posible,
también si no se recuerda nada. Luego
por la noche, anotar las impresiones más relevantes de nuestro día. En ambos casos debemos registrar
acontecimientos, colores, personajes, relaciones, temas, sentimientos y
pensamientos que surjan, todos los detalles son importantes. Al cabo de algunas semanas, relacionamos los
sueños entre sí, conectándolos con nuestras vivencias e interpretando sus
símbolos. Si logramos respuestas, éstas
son nuestras profecías personales.
El camino es largo y sobre algo intangible por lo
que se recomienda ser prudente, paciente y constante. Recuerda que es el mundo
de lo invisible, el terreno de lo poco perceptible, conviene actuar con cuidado
para evitar producir disparates. Es preciso dejar a un lado la lógica cuando se
está en este mundo, es más sensato aceptar lo que venga dejando a un lado la
razón. Antes de querer interpretar
sueños, debemos estar comprometidos a seguir por un camino serio de estudio
interdisciplinario, ya que no es cosa de juego.
Dormida la consciencia, entramos en un estado
profundo donde la perspectiva de asuntos cotidianos es más objetiva y franca,
empezamos a soñar y el inconsciente expresa a su manera lo que nos preocupa. Así, los personajes son representaciones de
nosotros que solo podemos ver con los
ojos cerrados. En este mundo
irrealmente real, el inconsciente controla los elementos, símbolos y emociones
de forma minuciosa y selectiva, por lo que nada es casual, es obra nuestra, es
lo que nuestro consciente no desea ver.
Los sueños están para comunicarnos cosas, nadie mejor para
interpretarlos que su propio arquitecto, tu. Las respuestas serán patrimonio
exclusivo del soñador.
Si puedes llevarte tu realidad al mundo de los
sueños y manifestarla allá ¿podrás traer del mundo de los sueños una realidad y
manifestarla aquí?
Por lo pronto, sigue soñando…